Mi nombre es Christian Adolfo Schnack (CAS), y mi nombre artístico (si vale el termino, aunque siempre me sonó medio raro, y no coincido) es Christian Schnack, suele ser muy difícil para mí escribir cosas extensas, mi gramática es terrible y mi ortografía mejoró con el tiempo, pero aún hoy mezclo ciertas reglas del  idioma, y cuando quiero plasmar algún escrito lo hago desde mis DECIRES.
Debe ser por eso que me arriesgue a hacer canciones, porque puedo pensarlas, las puedo acomodar, y puedo decir y contar, a los que estén ahí, prestos a escuchar todo lo que me pasa, siento, pienso.
Mi viejo me dio un buen rumbo, él en sus discursos planteaba que…”en este barco vamos todos y que  cada uno debía poner su semilla”…, también me contaba que su padre, le decía: “que para ser un hombre decente está permitido un 10% de mentira”, y vaya que si eso me marco, porque quizá por mi cuota de rebeldía me planteaba, ¿por qué querrá estar en el barco?, en el barco ¡manda el Capitán!, ¿y si nos tiramos y nadamos?, ¡no viejo! Un hombre no debe mentir, y no por un mandamiento, pensaba y pienso que no se debe mentir,  aunque creo él ha cambiado su pensamiento y yo modificando mi tozudez. Mi viejo siempre fue un hombre SABIO, de esos que se buscaron la vida toda la vida. Y mi vieja, hay mi vieja, ella va con su sensibilidad a flor de piel y aprendiendo siempre cada día algo nuevo (como decía mi abuela) aunque le cueste cambiar sus cotidianeidades. Entre los dos fueron construyendo y sosteniendo una cuna de afecto y sostén, de la que estoy agradecido y de la que me siento privilegiado.
Hace 20 años llegue a la ciudad de Ushuaia y casual y causalmente con una guitarra prestada escribí el 10 de abril del 1994, una canción que habla y se dirige a mi familia, la que a modo de carta llegó para un encuentro “SCHNACKEANO”, “El árbol” ó “Genealógico” se dio en llamar.
En el camino, fui-voy-iré aprendiendo, este oficio que nunca imagine por entonces iba a ser más que un sueño, iba a ser una búsqueda señalada, iba a darme la luz en la cual podía orientar algo que sirva a mis amigos, hermanos y compañeros y que me era de fácil construcción,  me a ser útil para una causa,  algunos dicen que eso es ser trovador, lo  asumo, pero siempre presente “Mis canciones”, que no son más, que una copia y reproducción de las que me enseñaron  a orientar mi vida. Puedo ahondar mucho más en  esto, pero prefiero cerrar con la ilusión de encontrarme con todo mi bagaje y Ustedes, “Que de “nuevo” solo tiene,  el tiempo por vivir” (AHÍ VAN-Resabios 2013)
Cuento con un gran equipo, mis productores, mis difusores, mis fans, los que realizan prensa; todos son los mismos, MIS COMPAÑEROS/AS de RUTA, por eso cambio mi gacetilla por esta Bitácora de Prensa que irá contando todo lo que surja.